
La implementación de esta experiencia, responde a la convicción de que la práctica orquestal grupal desarrolla competencias artísticas que ennoblecen la vida e influyen positivamente sobre el resto de las actividades humanas favoreciendo el compañerismo, la escucha del otro, el trabajo en equipo, el compromiso, la responsabilidad, los hábitos de estudio, la integración y los procesos de aprendizaje en diferentes ámbitos. El objetivo fundamental de este espacio es promover en nuestra sociedad una infancia con aptitudes ciudadanas; niños y niñas activos/as, participativos/as y solidarios/as, que encuentren en el arte una herramienta con poder de transformación. Como ha quedado manifestado en sus diferentes líneas de acción, la Dirección de Cultura reafirma su convicción en la defensa de la cultura como un derecho social y en ese marco apuesta a desarrollar esta experiencia en el ámbito estatal, articulando los esfuerzos de las diferentes instancias de gobierno, la sociedad civil, las empresas comprometidas con la comunidad, y los aportes particulares. Iniciar este desafío colectivo se presenta como una inversión en desarrollo cultural, educativo y social por sus aspectos de integración e intercambio y por el crecimiento artístico que generará en la región.